El Dr. Gustavo Di Paolo participó de una velada con la reconocida directora de música italiana Beatrice Venezi, organizada por el Círculo Italiano de Buenos Aires. El evento tomó la forma de un aperitivo lírico de ópera en un entorno de distinción, donde se celebró el talento de la artista, considerada la directora de orquesta más joven de Italia y una ferviente defensora del rol de la mujer en la música académica.
Nacida en Lucca, Italia, Venezi ha forjado una carrera meteórica que la ha llevado a los podios de las agrupaciones más prestigiosas del mundo. Con una sólida formación y una pasión inagotable por el arte, se ha consolidado como una figura central en el panorama de la música clásica contemporánea.
Su paso por Buenos Aires es particularmente significativo, ya que actualmente dirige en el Teatro Colón las obras Pagliacci (Leoncavallo) y Cavalleria Rusticana (Mascagni). En su historial destacan colaboraciones con instituciones de la talla del Teatro La Fenice de Venecia, el Maggio Musicale Fiorentino, el Teatro Nacional de Corea y la New Japan Philharmonic. Asimismo, ha compartido escenario con leyendas de la lírica como Plácido Domingo, Vittorio Grigolo y Aida Garifullina.
Graduada con honores en piano, composición y dirección en el Conservatorio Superior de Música de Milán, Venezi compatibiliza su labor artística con roles de gestión pública, desempeñándose como asesora del Ministerio de Cultura de Italia y Directora Artística de la Fundación Taormina Arte.
Durante el encuentro en el Círculo Italiano, la atmósfera se impregnó de anécdotas y reflexiones sobre el futuro de la ópera. En un diálogo cercano y ameno, la directora compartió detalles de su experiencia profesional, presentó su último libro y conversó sobre sus próximos proyectos internacionales.
El momento culminante de la noche fue la interpretación de una selección de arias emblemáticas. La música cobró vida en la voz de la soprano María Eugenia Caretti —egresada del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón y del Conservatorio Manuel de Falla—, quien estuvo magistralmente acompañada al piano por el maestro Hernán Fassa.
La velada no solo fue un homenaje a la gran tradición lírica italiana, sino también una oportunidad para estrechar los lazos culturales entre Italia y Argentina, en el marco de un evento que combinó a la perfección la formación académica con la calidez del intercambio social.
